Profesor Claudio Acuña nos entrega su opinión respecto al teletrabajo bajo una mirada ergonómica.

 

 

22 - Abril - 2020

Ante el escenario generado por la pandemia del COVID-19, numerosas empresas del país han optado por implementar el sistema de teletrabajo. El profesor de la especialidad de Prevención de Riesgos de la USM y Doctor en Ciencias de la Motricidad Humana, Claudio Acuña, entrega una serie de recomendaciones básicas para implementar de forma correcta y organizada, el trabajo desde el hogar.

La presencia del COVID-19 en Chile y el mundo ha generado una serie de cambios y nuevas adaptaciones en la vida de muchos trabajadores. La irrupción del teletrabajo ha sido la opción de muchas empresas y ha significado todo un desafío que personas realicen sus trabajos desde sus hogares utilizando medios tecnológicos, bajo la premisa del distanciamiento social laboral, como medida preventiva efectiva para evitar los contagios.

No obstante, en la mayoría de los casos, los trabajadores han necesitado adaptar condiciones en sus hogares, para tratar de realizar sus actividades laborales habituales. En sí, estas situaciones no corresponden necesariamente a la definición de teletrabajo, que puede conceptuarse como una forma flexible de organización del trabajo, consistente en el desempeño de éste fuera del espacio habitual, durante una parte importante del horario laboral. El teletrabajo puede ser realizado por cualquier persona, independiente de su género, edad y condición física (adaptado de Salazar, 2007).

 

Enfoque ergonómico

Al momento de estudiar la interacción de esta forma de realizar el trabajo por parte de las personas, es preciso considerar la ergonomía o human factors, que es la disciplina científica que se ocupa de la comprensión de las interacciones entre los seres humanos y los otros componentes de un sistema. Es la profesión que aplica principios teóricos, datos y métodos para optimizar el bienestar de las personas y el rendimiento global del sistema.

Los ergónomos, contribuyen a la planificación, evaluación y concepción de las tareas, trabajos, productos, organizaciones, entornos y sistemas para hacerlos compatibles con las necesidades, capacidades y limitaciones de las personas. (Asociación Internacional de Ergonomía IEA, 2000).

En virtud de lo anterior, entrega algunas recomendaciones básicas generales:

  1. Habilite un espacio en su hogar, donde pueda realizar su trabajo de manera confortable, aislado de ruidos y distracciones, iluminación y brillo excesivo sobre su vista.
  2. Evite el uso de extensiones eléctricas (comúnmente alargadores y “zapatillas”), para evitar riesgos de sobrecarga eléctrica de estos y asimismo no disponga en demasía cables sobre el piso, ya que pudiesen ocasionar tropiezos y/o caídas.
  3. En el caso que utilice un computador fijo en el espacio destinado para su trabajo, la altura de la pantalla de este equipo, debe ubicarse un poco más baja de la altura de sus ojos, a una altura tal que pueda ser visualizada dentro del espacio comprendido entre la línea de su visión horizontal y la trazada a 60º bajo esta. Asimismo, respecto de la distancia entre usted y la pantalla del computador, se recomienda en general que mantenga una distancia igual o superior a los 40 cm.
  4. Tanto el teclado como el mouse, deben disponerse sobre el mismo plano de trabajo. Si en su trabajo utiliza continua y repetidamente el mouse para apuntar y cliquear, se sugiere utilizar un mouse ergonómico, con el fin de facilitar una postura neutra de la muñeca con la que utiliza el mouse.
  5. En caso que utilice un notebook o computador portátil, se sugiere que utilice algún sistema de elevación de la pantalla de este equipo, como un soporte de pantalla o en forma más práctica, usar libros gruesos sobre los cuales podrá disponer el notebook, manteniendo las sugerencias expresadas en los puntos anteriores, así como lo previamente señalado respecto del teclado y mouse.
  6. Prepare la realización de su trabajo en posición sentado, utilizando idealmente una silla para trabajos con computadora, la que debe ser regulable en cuanto a la altura de su asiento y apoyabrazos, así como de la inclinación de su respaldo. La altura del asiento debe ser ajustable y el respaldo debe tener una suave prominencia que permita el apoyo lumbar (para la parte baja de la espalda) y colabore en mantener una postura correcta, además es conveniente que sea ajustable en altura y en inclinación, para facilitar la relajación ocasional de la espalda.
  7. Los mecanismos de ajuste de altura e inclinación de las secciones antes mencionadas de la silla, deben ser de fácil acceso para la persona que la utilice en la postura sentado. Estas sillas comúnmente son giratorias, con cinco apoyos provistos de ruedas que permiten el desplazamiento cuando sea conveniente, por ejemplo, para acceder a materiales de trabajo que no estén a un alcance manual próximo al cuerpo y faciliten tanto el sentarse como el levantarse.
  8. Ajuste la altura del asiento de la silla, de modo que sus codos se posicionen a la altura de la superficie de trabajo a utilizar, por ejemplo escritorio o mesa. La silla que va utilizar debe facilitar sus movimientos y permitir una postura confortable. Regule la altura del respaldo de su silla, ajustándolo de modo que la prominencia del respaldo se localice a la altura de la zona lumbar, en la parte baja de su espalda podrá utilizar cada vez que lo estime necesario, al mecanismo que le permita inclinar levemente el respaldo hacia atrás, para aliviar la tensiones en su espalda.
  9. En caso de que su silla no cuente con apoyabrazos, podría usar un mueble o escritorio donde pueda apoyar sus antebrazos, pero que a la vez le permita introducir sus piernas bajo la superficie de este mobiliario, con un espacio disponible debajo de la superficie de trabajo, suficiente para permitirle una posición cómoda y que a su vez pueda mover sus pies y que estos queden apoyados sobre el suelo o un reposapiés, en caso de contar con este.
  10. Verifique que el asiento y el respaldo de su silla, posean un tapizado correcto permitiendo la disipación de humedad y calor. Asimismo, evite el uso de materiales deslizantes sobre el asiento y respaldo de la silla. Al momento de apoyar su espalda completamente en el respaldo de esta silla, el borde delantero del asiento de la silla no debe presionar la parte posterior de sus rodillas. Revise continuamente su postura sentado sobre la silla, el estatismo postural es perjudicial para el ser humano.
  11. Previo al inicio de cada periodo de trabajo, así como al término de su jornada o cada vez que se estime pertinente, realice entre 5 a 10 minutos, de algunos ejercicios de elongación de sus piernas, brazos, antebrazos, muñecas, dedos y su espalda.
  12. Trate que su tiempo de trabajo sentado y utilizando computador, se extienda por períodos entre 30 a 40 minutos. Si debe continuar haciéndolo, realice una pausa de 5 a 10 minutos, realizando una actividad diferente y en una postura distinta, por ejemplo: postura de pie o caminando.
  13. Usted podrá hidratarse bebiendo agua mientras realiza su trabajo, la que podrá ubicar en un vaso que se requiere que no esté completamente lleno y localizado de preferencia a una esquina de su mesa o escritorio, para que en caso que se vuelque no logre mojar al computador, teclado o mouse.